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Qué son ?

La Medicina Hiperbárica, también conocida como Oxigenoterapia Hiperbárica (OHB) es el uso médico del oxígeno a presiones por encima de la atmosférica, concretamente por encima de 1,4 ATA (Atmósferas Absolutas), mediante la utilización de una cámara hiperbárica en donde se crea una presión mayor que la atmosférica. La cámara hiperbárica es un habitáculo preparado para soportar elevadas presiones en su interior, pues los tratamientos suelen realizarse entre 2 y 3 ATA (equivalente a una inmersión entre -10 y -20 m.), aunque en alguna tabla excepcional de tratamiento para la enfermedad descompresiva se puede llegar a 6 ATA (-50 m.) Las cámaras Hiperbáricas pueden clasificarse en monoplazas y multiplazas. Existen importantes diferencias tanto de manejo, metodología como de los tipos de tratamientos que se pueden aplicar en cada una de ellas. Generalmente las multiplazas son las más apropiadas desde todos los puntos de vista, pues además de poder comprimirse con aire, permiten que los médicos y demás personal sanitario puedan acompañar a los pacientes y poder suministrar los cuidados necesarios (incluso los de terapia intensiva), aunque tienen el inconveniente de su elevado costo económico y el espacio que ocupan en el hospital.

Indicaciones

La oxigenoterapia hiperbárica está indicada cuando se necesita garantizar el transporte de oxígeno a los tejidos incluso cuando la hemoglobina y los glóbulos rojos no se encuentren en condiciones de hacerlo, como ocurre en situaciones de anemia o de intoxicaciones por gases como el monóxido de carbono (CO). Está también indicada cuando se precise favorecer la difusión del oxígeno de los capilares a las células, como ocurren en la intoxicación por monóxido de carbono, la Gangrena gaseosa, Pie diabético, Fascitis necrosantes, Lesiones post-radioterapia, Enfermedad Descompresiva (ED), Aeroembolismo o Embolia de aire traumática y Osteomielitis Crónica Refractaria.

Cámara Hiperbárica  

 

 

Dónde están localizadas

Aunque lo ideal sería disponer de suficientes Cámaras con Servicio médico permanente o localizado las 24 horas del día, instaladas en centros médicos hospitalarios de primer nivel, con capacidad para tratar todo tipo de enfermos, incluidos los que se encuentran en situación crítica, esta situación no se produce en la totalidad de zonas cercanas a los lugares de inmersión. Puedes encontrar un mapa de Cámaras Hiperbáricas en España actualizado, pero lo más conveniente en caso de un accidente es contactar con los servicios de Emergencias 112, que en todo momento disponen de la información operativa más actualizada. En los viajes al extranjero, deberemos conocer con anterioridad a la inmersión el protocolo de asistencia en caso de accidente, y los teléfonos de emergencias locales a los que llamar.

Cámaras Hiperbáricas

 

 

Procedimiento: Cuando se produce un accidente con sospecha de enfermedad descompresiva, es necesario que a la mayor brevedad posible el accidentado sea trasladado para su atención en un Servicio de Medicina Hiperbárica, mientras se le suministra oxígeno normobárico al 100%. Por lo general, si para la inmersión se han utilizado los servicios de un centro de buceo, en el Plan de Emergencias del mismo se habrá establecido cuál es la cámara hiperbárica operativa más cercana y/o adecuada, y en las embarcaciones dispondrán del preceptivo equipo de oxigenación.

Si la inmersión se realiza de forma independiente, el instructor, guía o buceador responsable de la misma deberá tener elaborado un Plan de Emergencia que incluya el Protocolo de Evacuación en caso de accidente, y del cual deberá informar a todos los buceadores antes de la inmersión.

En cualquier caso, para los accidentes ocurridos en España lo adecuado es llamar al teléfono de Emergencias 112, indicando que se trata de un accidente de buceo y proporcionado la máxima información sobre las condiciones en las que se encuentra el buceador afectado.


Cómo se tratan los accidentes de buceo: El tratamiento de las lesiones relacionadas con un accidente disbárico pasa por una recompresión en cámara hiperbárica. Se trata de someter al accidentado a una presión mayor (alrededor de 3 ATA) a la terrestre para que las burbujas de gas que han provocado un trastorno determinado (parálisis, embolias, dolor articular, etc.) se hagan más pequeñas y así la zona afectada sea menor. El aumento de presión aumenta (20 veces más) el transporte del oxígeno disuelto en el plasma sanguíneo y no ligado a la hemoglobina. En estas cámaras, al mismo tiempo que permiten aumentar la presión ambiental, se puede simultáneamente establecer otras medidas como la administración de oxígeno al 100% o la hidratación con agua o sueros.
Excepto en aquellos casos muy graves con aparición de lesiones neurológicas en los primeros minutos, cuando el tratamiento es correcto, la recuperación es total y sin secuelas, en pocos días e incluso en pocas horas. Incluso cuando las secuelas aparecen como zonas de falta de sensibilidad, alteraciones de control de los esfínteres, disfunción sexual y parálisis completa o parcial de las extremidades, la oxigenoterapia hiperbárica puede acelerar la recuperación y conseguir una mejoría importante a largo plazo. La evolución es más favorable que en otros tipos de lesiones medulares.

Cuando los síntomas no remiten completamente después del primer tratamiento hiperbárico, se continua con sesiones discontinuas de oxigenoterapia hiperbárica a presiones entre 2-2.8 ATA hasta lograr la remisión completa de los síntomas.

Algunas tablas especiales utilizan mezclas diferentes combinando porcentajes enriquecidos de oxígeno y sustituyendo el nitrógeno por otro gas inerte como el helio.




Otros tipos de cámaras hiperbáricas: Durante los últimos años, se han ido fabricando diversos tipos de cámaras hiperbáricas, respondiendo a las diferentes necesidades que han ido apareciendo. Por ello, nos encontramos desde cámaras hiperbáricas individuales (cartuchos) en las que únicamente tiene cabida el buceador accidentado (con las dificultades que conlleva para el equipo médico que lo asiste) como grandes cámaras multiplaza, con cabida para un gran número de personas, y que se utilizan generalmente para diversos tipos de tratamientos médicos de algunas enfermedades en las que la oxigenación hiperbárica se ha mostrado eficaz.








También se han construido embarcaciones que son a su vez una cámara hiperbárica flotante, que permiten movilidad en aquellas zonas en que se necesita, y unos pequeños cartuchos auto-hinchables, y que se pueden embarcar en helicópteros de emergencias y aviones de transporte sanitario, y con los que se aplica terapia hiperbárica desde el primer momento.




La primera cámara de descompresión que hubo en España, se adquirió en el año 1923 para la Armada y su Escuela de Buzos, que acaba de cumplir su 225º aniversario. La suministró la casa Siebe-Gorman y se instaló en 1924 a bordo de la barcaza auxiliar de buzos en la citada escuela. Con la adquisición de esta cámara y la traducción de las tablas de Haldane, se ponía punto final a la aplicación de aquellos procedimientos arcaicos, utilizados para intentar mitigar los dolores y molestias producidas por el "ataque de presión".
Esta cámara estuvo prestando servicio a la Armada hasta el año 1979, después de haber salvado la vida a 21 buzos. Desde el año 1997, se encuentra expuesta en el Museo Naval de Cartagena.