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Bandera Alfa

Primeros Auxilios en accidentes de Buceo

El aumento del número de practicantes de alguna de las actividades subacuáticas, ya sean de tipo deportivo-recreativo o profesional ha supuesto (como era de esperar) un incremento en el número de accidentes de buceo. Si el tratamiento definitivo de estas patologías requiere una recompresión en cámara hiperbárica, existen una serie de medidas que deben ser conocidas por todos los buceadores y que van a favorecer la evolución de la situación inicial y las máximas probabilidades de una mejor recuperación para el tratamiento en la cámara hiperbárica.

Una vez que nos hemos asegurado que el buceador está consiente y que puede respirar por sí mismo debemos aplicar las siguientes medidas:

Oxigenación:
La aplicación de oxígeno normobárico debe comenzar cuanto antes ya que va a favorecer la eliminación de gas inerte lo que disminuirá el tamaño de la burbuja y favorecerá una mejoría del accidentado. La administración de oxígeno se debe mantener hasta la llegada al centro hiperbárico.

Hidratación:
Para combatir los efectos de la deshidratación ocasionada por la inmersión es necesario instaurar un aporte hídrico adecuado, siendo aconsejable el agua. Debemos evitar en todo momento bebidas alcohólicas o carbonatadas (con gas).

Posición:
Siempre que la situación clínica lo permita la posición ideal del accidentado de buceo será decúbito supino (tumbado boca arriba), siendo también aceptable la posición lateral de seguridad.

Disposición:
Para evitar adicionales pérdidas de calor, que favorecen el malestar del accidentado, es necesario retirar cuando sea posible el traje de buceo, colocando al buceador accidentado en una situación confortable con ropa seca e incluso con alguna ropa de abrigo.

Recuerda que la única medicación efectiva ante un accidente de buceo es la administración inicial y continuada de oxígeno normobárico, no existiendo ninguna otra medicación que haya demostrado eficacia en el tratamiento de estas situaciones.

Maletín de oxigencación

Evacuación:
Una vez hayamos llevado a cabo las medidas anteriores, y teniendo la precaución de mantenerlas hasta la llegada al centro hiperbárico, se debe iniciar el traslado a la cámara hiperbárica; para ello debemos emplear el medio más rápido y efectivo de que dispongamos en ese momento.

De forma previa a la evacuación es necesario asegurarse de que el centro hiperbárico elegido está abierto, funcionando y que cuenta con personal médico-sanitario y camaristas. También es importante aportar el mayor número de datos sobre el accidentado de buceo, así como el número de teléfono de contacto y la hora estimada de llegada.

Al llegar al centro hiperbárico deberemos informar al médico sobre las circunstancias de la inmersión, profundidades y tiempos, y si fuera posible facilitar el ordenador de buceo del accidentado o de su pareja de buceo.

Tratamiento hiperbárico:
En el momento que el accidentado llega al centro hiperbárico será evaluado por el médico especialista que, en función del cuadro clínico del paciente, instaurará el protocolo de actuación definitivo.